FISCALIZACIÓN A TRAVÉS DE TARJETAS DE CRÉDITO

Fiscalización a través de tarjetas de crédito

Diciembre 19, 2019

Por: Alejandro Ponce

El 20 de noviembre de 2019 se firmó un convenio entre el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Asociación de Banco de México (ABM) con el objetivo de implementar la facilidad de la emisión instantánea de facturas cuando se realice un pago con tarjeta de débito o crédito.

Esta noticia ha creado descontento entre la población porque se cree que habrá una mayor fiscalización del SAT, incluso hay quienes han afirmado que la gente dejará de utilizar dinero plástico y regresará al efectivo.

En este blog explicaremos sobre la fiscalización que realiza el SAT de tus gastos y qué aspectos debes cuidar para no tener problemas fiscales que afecten tu bolsillo.

Discrepancia fiscal

En la Ley del Impuesto Sobre la Renta, el artículo 91 señala que cuando una persona realiza erogaciones (gastos, adquisiciones de bienes, depósitos en cuentas bancarias, inversiones, tarjetas de crédito, etc.) superiores a los ingresos que declara, se coloca en discrepancia fiscal y ese excedente entre lo que declaró y sus gastos se considera ingreso omitido que deberá pagar impuestos. Por ejemplo, alguien declaró $100,000 y gastó $150,000 tiene una discrepancia de $50,000.

Respecto de quienes perciben sueldo, se toman como ingresos declarados los que manifiesta su patrón. Si su patrón informa que ganaron $100,000 y realizan erogaciones de $150,000 tendrían una discrepancia de $50,000.

Quienes no presentan declaraciones, todos sus gastos son discrepancia fiscal. Si alguien no declara y gasta $150,000 está en discrepancia de $150,000.

No se consideran para efectos de la discrepancia fiscal los préstamos o los donativos, siempre y cuando se hayan informado en la declaración anual.

Personas no inscritas en el RFC

Desde el año 2006 el SAT vigila los depósitos que realizan en sus cuentas bancarias y en sus tarjetas de crédito las personas no inscritas en el RFC.

Desde el año 2014 cuando una persona abre una cuenta bancaria, el banco le solicita todos sus datos (nombre, domicilio, curp, etc.) y verifica con el SAT si el cuentahabiente está inscrito en el RFC, y en caso negativo, con la información que el banco le proporciona, el SAT lo inscribe en el RFC. Por lo que desde 2014, todas las personas que tienen una cuenta bancaria están inscritos en el RFC.

Cuentas bancarias y tarjetas de crédito

Desde el 2006 el SAT tiene la facultad de comparar los depósitos que cualquier persona realiza en sus cuentas bancarias, cuentas de ahorro, cuentas de cheques, cuentas con tarjeta de débito, cuentas de inversión, tarjetas de crédito, contra los ingresos que esa persona declaró, para detectar si lo que deposita corresponde con lo declara o no.

Esto no es nuevo ni cambiará a partir de 2020, es algo que ya viene ocurriendo desde 2006.

Dinero en efectivo

Además de los depósitos a cuentas bancarias, el SAT puede conocer gastos, adquisiciones y otras erogaciones que realizamos, aun cuando las paguemos en efectivo, y también las comparará contra los ingresos que declaramos.

Por ejemplo, si pago con efectivo la escuela de los hijos, si compro un vehículo o adquiero un inmueble y pago con efectivo la cantidad permitida, si pago la luz o el teléfono a mi nombre con efectivo, si pago un seguro de gastos médicos o la tenencia del vehículo con efectivo, o cualquier otro gasto en el que quede registrado mi nombre, el SAT lo considerará para compararlo contra mis ingresos y si no corresponden me colocaré en discrepancia fiscal. Esto tampoco es nuevo en la Ley.

Recomendaciones

El SAT sabe cuánto declaramos y cuánto gastamos, por ello, todas las personas físicas (inscritas en el RFC en cualquier régimen fiscal, inscritas sin obligaciones, y no inscritas) deben contar con un diagnóstico de discrepancia fiscal para saber si están en orden o deben regularizar su situación.

El SAT tiene facultades para revisar a una persona 5 años hacia atrás, pero cuando esa persona no presentó declaraciones o no estaba inscrita en el RFC la puede revisar hasta 10 años hacia atrás, por ello no sólo es importante que no estemos en discrepancia a partir del 2020 sino que también hay que poner en orden nuestra situación fiscal de los años que las autoridades fiscales todavía nos pueden revisar.

En Defensa Fiscal, Grupo Jurídico, somos expertos en estos temas, podemos hacerte un diagnóstico, asesorarte para que cumplas con tus obligaciones fiscales, ofrecerte soluciones y evitarte problemas con el fisco. Conoce nuestros Servicios

 

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